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10 malos hábitos de un corredor

Los runners recientes son los que más ímpetu y ganas tienen, pero son también los que más errores o malos hábitos cogen.

Con el tiempo, te das cuenta de que lo que cuenta no es ser el más rápido o mejor, sino seguir tu ritmo y no cansarte ni abandonar.

10 malos hábitos de un corredor

Y esto se consigue evitando estos 10 malos hábitos que muchos runners tienen:

Empezar el entrenamiento demasiado pronto después de una lesión: Tras una lesión es el momento para tomarse las cosas lentamente. Se puede seguir con el entrenamiento, pero siguiendo la regla estándar de subir el kilometraje sólo el 10% cada semana.

Mal reabastecimiento de combustible: Después de un entrenamiento, hay que tomar un snack alto en carbohidratos para recuperar la energía perdida, y después hacer una comida compuesta por hidratos de carbono y proteínas para reconstruir el músculo.

No ponerse un factor de protección solar: En los entrenamientos con exposición al sol es imprescindible utilizar un protector solar de alto espectro, incluso cuando está nublado.

Hacer caso omiso a los entrenamientos core: Los participantes en un estudio que hicieron ejercicios core durante cuatro veces a la semana durante seis semanas corrieron 30 segundos más rápido que aquellos que no.

Empezar una carrera demasiado rápido: No contenerse al empezar la carrera puede arruinar tus esperanzas de acabarla. Ve a tu ritmo normal para no agotarte antes de tiempo.

Automedicarse: Los runners tienden a ser sus propios médicos, automedicándose con hielo o ibuprofeno para tratar achaques y dolores. Pero esas lesiones de menor importancia podrían convertirse en lesiones graves. En su lugar, consulta a un médico de verdad cuanto antes.

Auriculares, música y a darle caña

Ir sin motivación: La música puede resultar la motivación que necesitas para acabar bien los entrenamientos. Y para ello necesitas unos auriculares buenos. Un reportaje en Tgusta.es te aconseja cuales son los mejores auriculares deportivos.

Seguramente este es el fallo que más daño hace. La música adecuada es elemental para mantener un ritmo rápido y una actitud positiva cuando estamos en pleno entrenamiento.

Recuerda: el objetivo es correr. Nuestro grupo musical favorito no tiene porqué ser la elección adecuada. Te aseguro que si estás al límite de tus fuerzas y en ese momento suena una balada u otra canción lenta, te vas a rendir.

En cambio, si estás escuchando música con un ritmo constante y alegre de dará ese plus para no rendirte. Así que compra unos buenos auriculares deportivos (básico para estar cómodo y que no se caigan), haz una buena selección musical ¡y a espabilar!

No dormir lo suficiente: Insuficientes horas de sueño pueden afectar al entrenamiento y comprometer la recuperación, la inmunidad y la agudeza mental. Averigua cuales son las horas de sueño que necesitas y hazle caso.

No descansar nunca: El sobre-entrenamiento puede conducir a una serie de problemas, lesiones, enfermedades y una pérdida de motivación. Cada programa de entrenamiento debe tener un día de descanso para equilibrar los días de entrenamiento.

Abarcarlo todo: Hay un montón de consejos sobre cómo convertirse en un mejor corredor, pero trata de centrarte en lo que tu puedes hacer. Recuerda, empezaste a correr para sentirte mejor, no para estresarte.